Cuando sea grande quiero ser cocinera 👩‍🍳

Cuenta la leyenda que cuando era chica, si me preguntabas qué quería ser cuando sea “grande”, mi respuesta automática era cocinera. Sin dudarlo. Con total convicción y una gran sonrisa en el rostro 😀 No sé si era porque me gustaba comer. ¡No, no es broma! Para mí, comer siempre ha sido una experiencia sublime. Me encanta sentir los sabores. Ver los colores de los ingredientes en el plato. Creo que es una buena oportunidad para conectar con los sentidos. Siendo honesta, mucho tiempo después, viví una época de alto estrés en la que mi piloto automático me llevaba a comer sin sentir. Pero, ese es otro tema…

A lo que voy es que cuando era niña no me detenía a pensar si realmente tendría las habilidades necesarias para ser la mejor cocinera. No tenía idea si podría picar finito con el cuchillo. O si tendría una buena sazón. Solo soñaba con mi trabajo “ideal”. Sin limitaciones ni censuras. Hasta que algo pasó.

Creencias limitantes

Cuando estaba en el jardín de niños, me enteré de que mi habilidad motora fina no era buena (esta historia la compartí hace un tiempo en mi post Manos a la obra si quieres saber un poquito más) por lo que coloreaba por fuera de las rayas y recortaba con la tijera sintiendo mucha inseguridad. Creo yo que este fue el origen de una de mis creencias limitantes más grandes: “No soy buena con mis manos.”

Las creencias limitantes son esas ideas que tenemos grabadas en la mente y que -como su nombre lo indica- limitan vivir nuestra vida a plenitud. ¡Ojo! Dato importante. Ni siquiera son verdad. Pero, las damos por ciertas, sin dudarlo. Algunas populares creencias son: “No puedo…”, “No soy suficiente”, “Es difícil…”, entre otras.

Volviendo a la cocina, mi experiencia fue limitada desde entonces. La miraba con respetuosa distancia. En contadas ocasiones, me animé a cocinar. Preparé galletas de jengibre con forma de muñeco, bastón y de arbolito. Me daba pena comerlas porque fue bastante trabajoso decorarlas con azúcar glaseada, y siguiendo cuidadosamente las indicaciones de Internet. Igual pasaron a mejor vida en mi pancita 😂 Preparé budín de pan alguna vez con la receta de mi mamá. Recuerdo también una Navidad en la que me vi obligada a preparar el pavo porque mi mamá estaba enferma. Solo la necesidad extrema me empujó a hacerlo y pude lograrlo. Salió rico, según me dijeron, pero lo hice con mucho miedo. ¡Ah! Y después de eso no me la creí tampoco.

Aprendí a justificarme con los demás, “ponía el parche” desde el inicio diciendo que yo hacía solo sabía sobre cocina de “supervivencia”. Sé hervir agua y freír un huevo, solía decir. ¡Había preparado el pavo y aún así no creía que podía con la cocina! 🤦‍♀️ Me moría de miedo de cocinarle a alguien más. Sentía mucho miedo de equivocarme. ¿Y si sabe feo? ¿Y si a nadie le gusta? ¿Y si se quema? Todas mis inseguridades gritándome a voz en cuello dentro de mi mente.

El antídoto

Más adelante descubriría cuál era el antídoto para todo esto. Primero, darle la vuelta a mi creencia limitante con un mensaje más positivo y así la conviertía en empoderadora (o como me gusta llamarla ahora: creencia power) Por ejemplo, “Sí puedo”, “Soy capaz de lograr lo que me propongo”, “Soy suficiente”. La campeona en este tema se llamaba Louise L. Hay con su trabajo con afirmaciones. Te súper recomiendo su libro “Usted puede sanar su vida”.

¿Qué complementa el trabajo de afirmaciones? Pues practicar. Sé que suena medio obvio, pero necesitaba un espacio para explorar sin miedo. ¡Ah! Y orientación y guía. Hace unos años me inscribí en un taller de cocina participativa y así poco a poco comencé a adquirir un poco más de experiencia.

Cuando comencé a vivir con mi esposo, que cocina riquísimo -dicho sea de paso-, me regresaron algunas de estas creencias limitantes con la cocina. Lo miraba con atención, pero me sentía insegura. Se lo expliqué y él amorosamente me animó a volver a la cocina. Ahora cocinamos juntos o a veces nos turnamos. Experimento con ingredientes nuevos y especies. La clave para sanar este tema en mí ha sido practicar, practicar y practicar.

Durante la cuarentena me picó el bichito de hornear. Si has estado viendo mis historias en Instagram he estado horneando galletas y kekes (significa bizcocho en peruano) con frutas variadas: manzana, pera, plátano, etc. Incluso me he permitido experimentar con algunos ingredientes y especies. Y a pedido del público, quiero compartir contigo una de mis recetas favoritas.

Keke vegano de naranja 🍊

Ingredientes:

  • 3 tazas de harina integral
  • 3/4 taza de azúcar
  • 1 cdta polvo de hornear
  • 1 cdta bicarbonato de sodio
  • 1 cdta canela en polvo
  • 1/2 cdta sal
  • 1 cda de vinagre de manzana
  • 1 tz leche vegetal
  • 1 cdta esencia de vainilla
  • Jugo de 2 naranjas (125 ml aprox.)
  • Ralladura de naranja (2.5 cdas)
  • 1/2 taza de aceite vegetal

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes secos (harina, azúcar, polvo de hornear, bicarbonato, sal, canela en polvo) en un tazón. Luego échale el vinagre de manzana, la vainilla, leche vegetal y el aceite. Finalmente agregar la ralladura y el jugo de naranja. Vierte la preparación en un molde (de silicona, de preferencia o sino con papel manteca) Precalienta el horno a 180 ºC. Hornea durante 1 hora o hasta que veas que el trinche o cuchillo ya no sale húmedo.

Tips:

  • Si usas harina blanca, echa la leche poco a poco. Verifica que la masa no quede muy suelta.
  • Yo uso leche de avena, arroz o almendra. Puedes prepararla en casa también. Envíame un mensaje si es que quieres que publique la receta 😉
  • El vinagre de manzana activa al bicarbonato para que nuestra masa crezca. Si ves que reacciona al mezclar, ¡no hay de qué preocuparse!
  • Yo he ido bajando la proporción de azúcar y de aceite de esta receta con la práctica. Si ya la has practicado un par de veces, puedes hacer lo mismo.

Te invito a probar esta receta o cualquier otra que te provoque y ver qué pasa. Probablemente, te sorprendas gratamente con los resultados. He puesto en mis historias destacadas de Instagram lo que he estado preparando últimamente por si buscas inspiración.

💬 Cuéntame en los comentarios si hiciste esta receta o qué preparaste. ¡Me encantaría ver tus fotos con el resultado final! 😀

¡Qué pases un lindo domingo!

Un abrazo virtual,

P.D. Si quieres un poco de inspiración para la cocina durante este fin de semana, tal vez puedas ver esta película 👩‍🍳

“Nadie nace siendo un gran cocinero, se aprende intentando.”

Julia Child