De visita por “Victimlandia”

¡Bienvenida a Victimlandia! No te dejes engañar por el nombre que suena a parque de diversiones, ya que mucha diversión no vas a encontrar allí. Sin embargo, sus visitantes están acostumbrados a hacer largas filas para poder ingresar. ¿Cuál es el costo de la entrada? Es gratis. Solo necesitas presentar tu historia cargada de emociones de baja vibración. Allí no encontrarás orejitas de ratón, mas bien llevarás puesta una gorra de color rojo que tiene bordada la palabra “víctima”. Una vez dentro se espera que cuentes tu historia a cuanta persona te encuentres. ¿Qué juegos encontrarás allí? Tienes múltiples opciones: el carrusel de la culpa, el tren de la vergüenza, la rueda del resentimiento, la montaña rusa del miedo, entre otras atracciones. ¿Te animas a visitarlo? ¿O será que tal vez ya estés allí sin darte cuenta?


¿De qué se trata todo esto? 🤔

La primera vez que escuché sobre “Victimlandia” recién estaba dando mis primeros pasos en consciencia plena. Fue cuando una de mis profesoras de Mindfulness mencionó que dictaría también un taller de diez semanas sobre Perdón Radical. Sin saber exactamente de qué se trataba, siguiendo mi recién descubierta intuición, me inscribí. Jamás me imaginé que este sería el curso más transformador que llevaría en mi vida.

El Perdón Radical” es un método que fue creado por el británico Colin Tipping, a través del cual te explica cómo dejar el papel de víctima -en tu propio drama de la vida real- y realizar un cambio de percepción del mundo. Basado en su trabajo con enfermos de cáncer, el autor condensó esta experiencia en un libro donde comparte diversas herramientas, que incluso pueden ser utilizadas en la vida diaria.

Un dato importante es que este es un perdón distinto del “tradicional”. Es un trabajo que haces en ti misma y en el que no tienes que involucrar al otro. No tienes que llamar a la persona con la que tienes el problema📱 ni enviarle las cartas ✉️ ni enseñarle las plantillas… ¡Ni nada! Eso sí, ayuda mucho intentar conectar con la empatía, compasión y la gratitud al otro por haberte ayudado a ver lo que tenías que sanar en ti. Siendo honesta, esta parte puede ser la más compleja de realizar, sobre todo si es un dolor reciente. ¡Ojo! De ninguna manera este método condona o justifica lo que te ocurrió. Si es que tuvieras que tomar medidas legales por ese tema, por ejemplo, se hace. Sin dudarlo. Solo que todo el trabajo de Perdón Radical se realiza desde un plano espiritual. Mantener una mente abierta es vital para este proceso. Lo aclaro desde ya porque he leído un poco de polémica sobre este tema y creo que ahí es dónde se inicia la confusión.

¿Cómo funciona el Perdón Radical?

Una de las principales herramientas para aplicar este método son las plantillas 📝 En ellas simplemente escribes, de manera honesta y sin tapujos, según lo establecido en cada una de estas cinco etapas:

  1. Contar la historia. Usando tu gorra de víctima, escribes aquello que te está causando malestar. Sin censura. Con “malas palabras” si eso te ayuda. Usando tantas hojas sean necesarias. Esta etapa puede ser muy catártica. Además puedes aprovechar en soltar tu vena literaria.
  2. Sentir los sentimientos. Te das permiso para sentir aquellas emociones incómodas que te conectan con el sufrimiento y te están bloqueando la energía. Si quieres llorar, llora. Si te sientes molesta, está bien también. Sea lo que sea que estés sintiendo, permítete sentirlo.
  3. Colapsar la historia. Haces una lista de las interpretaciones que hiciste sobre aquello que te pasó (desde tu punto de vista de víctima) Luego conectas con tus emociones e identificas las creencias limitantes alineadas con tu historia. Hasta aquí llega el perdón tradicional.
  4. Replantear la historia. Transformas tu percepción al considerar que esta situación era necesaria para tu aprendizaje. Sueltas la necesidad de tener la razón y tomas la decisión de ver la perfección en la situación (Nota mental: esta es una de mis frases favoritas) Conectas con emociones como la gratitud y el amor.
  5. Integrar el cambio. Para que este sea duradero, debes de integrarlo en todos los planos: físico, mental, emocional y espiritual. Si es que realizas el proceso mediante plantillas puedes escribirlas a mano y leerlas en voz alta. Eso le da mucha fuerza al proceso. Al terminar, las puedes romper y se sentirá muy liberador (¡Esta parte me encanta!) 🗑

¡Fíngelo hasta que lo consigas!

Cuando llevé mi primer taller lo hice junto con un grupo maravilloso de mujeres, con las que semana a semana fuimos compartiendo nuestras experiencias y aplicando las distintas herramientas propuestas en el libro. Siendo honesta, en un inicio no sentí ningún cambio. No le tenía mucha fe al proceso, pero como decía Colin: “¡Fíngelo hasta que lo consigas!” Y esta es la mejor parte: No necesitas creer en el método para que funcione. Solo tienes que ponerlo en práctica y soltar tus expectativas respecto del resultado. Pasaron varios meses hasta que finalmente sentí que hizo click en mi vida. Había soltado un gran peso de encima. Y pude seguir adelante con mi vida.

¡Ojo! Esto no quiere decir que todo habrá terminado. Ahora que sabes cómo usar la herramienta, toca aplicarla en cada ocasión. Desde lo más pequeño y en teoría “insignificante” y no esperar a que se torne en lo más complejo. De hecho que nuestra vida diaria nos da varias oportunidades para hacerlo. Te dejo algunas ideas por aquí… ¿Te dejó el taxi que habías pedido justo cuando estabas apurada? ¿La cajera del supermercado te miró chueco? ¿Uno de tus compañeros de oficina te hizo una broma que no te gustó? Etcétera, etcétera.

Hace algunos años atrás tuve la oportunidad de conocer a Colin en un taller al que asistí en Lima. Pude darle las gracias personalmente por el impacto que tuvo su libro en mi vida. Esto es algo que normalmente no hago. Para esto sí soy medio tímida. Pero, sentí ganas de hacerlo. ¡Fue muy emocionante! Incluso se ofreció a autografiar mi libro. Aunque él falleció en 2019, sus enseñanzas trascienden a través de un gran grupo de coaches que trabajan en distintos lugares del mundo.

Hoy quiero compartir contigo una gran noticia para mí. Me estoy preparando para convertirme en coach de perdón radical ✨ y como parte de mi entrenamiento voy a iniciar mi primer taller del libro. Serán solo 6 sesiones en las que nos reuniremos para conversar sobre la lectura, intercambiar ideas y trabajar con las plantillas.

¿Te gusta la idea? ¿Te animas a probarlo? Déjame tus datos en este link y te enviaré la información por correo 💌

Si tienes dudas o preguntas sobre este tema, puedes enviarme un correo a info@mindfulpili.com

Un abrazo virtual,

P.D. Por si el tema te suena conocido -y eres seguidor desde los tiempos de Piliri.com, la versión original de este post fue publicada el 18-feb-2019. Dado que es un tema que no pierde vigencia, decidí retomarlo, aumentarlo y mejorarlo. Espero te guste 💕

“El perdón no consiste en borrar. La gente sabia perdona pero en absoluto olvida. Se esfuerza en apreciar el regalo presente en la situación y en recordar la lección que les proporcionó.”

Colin Tipping