¡Voy 80 días seguidos meditando!

En el episodio anterior… 🧐

Te contaba que sobreviví al clima tormentoso inglés y que me sirvió para tener clara mi intención de este 2020: Sentir paz y tranquilidad siempre y en todo lugar. Además ya había decidido lo que tenía que hacer. O sea meditar. Pero, tenía que hacerlo distinto si quería hacerlo un hábito en mi vida.


Pasado el furor de las celebraciones de año nuevo volví a meditar. Pero sentía que necesitaba un poco de orden en mis mañanas. Necesitaba inspiración. Fui a mi librero y tomé “My morning routine” de Benjamin Spall y Michael Xander. A través de una serie de entrevistas, los autores querían determinar si tener una rutina matutina establecida era realmente la clave del éxito 🎉 Fue así que entrevistaron a 64 personas reconocidas en distintos rubros: artistas, CEOs de compañías, deportistas, fotógrafos, militares en retiro, periodistas y un gran etcétera. Después de leerlo, creo que la respuesta es sí. Tener una rutina, la que sea que tú definas y que funcione para ti ayuda mucho a alcanzar tus objetivos. Levantarse temprano, hacer deporte, leer, escribir en un diario o tomar una taza de té. Tener un espacio para ti o incluso para compartir con los tuyos. En realidad depende mucho de tu trabajo y estilo de vida. Me llamó la atención -y a la vez me dio gusto saber- que la mayoría de entrevistados tenía una práctica espiritual o de meditación. Sentí que iba por buen camino.

Luego tomé un segundo libro: “El poder de los hábitos” de Charles Duhigg. Debo confesar que aún no lo termino pues tiene un corte más científico al que ya no estoy tan acostumbrada, pero menciona algo muy interesante. Dice que para crear el “bucle del hábito” se necesitan 3 pasos: señal, rutina y recompensa. En este caso, la señal puede ser un hábito que ya tengas bien establecido. Estando bien inspirada por estas dos lecturas comencé a armar gradualmente mi nueva rutina matutina (con mucha paciencia y amor también 💕)

Manos a la obra 🙌

Cada mañana lo primero que hago es ir al baño, me lavo la cara y los dientes. Eso se convirtió en mi señal. La rutina es mi práctica de meditación. Yo me apoyo en Calm, que es una aplicación para celular. En ella puedes escoger una meditación guiada o tal vez una en silencio con unas breves campanas, que te indican el inicio y el final de la sesión. Eso sí cuando tomo mi celular evito checar mis mensajes o redes sociales. Ese puede ser el inicio del fin 😱 Por eso voy de frente a la aplicación, me pongo unos audífonos y así no me distraigo. Y como recompensa he elegido disfrutar del bienestar y paz interior que siento al terminar, aunque ocasionalmente voy a mi librería favorita y me regalo algún libro que me guste a modo de recompensa 🎁 Trato de hacerlo de vez en cuando nomás porque estoy intentando terminar de leer mis libros pendientes.

¡Y listo! Ya voy meditando 80 días seguidos 🎉 Algunos estudios dicen que se necesitan entre 21 o 66 días para crear un hábito, así que creo que ya puedo celebrar y contárselos 😀 Me siento bien, más conectada con mi calma. Igual cuando pasa algo imprevisto que me desorienta, regreso más rápido a mi centro, lo cual es muy bueno 👍

Otra lección que he aprendido en este proceso es que de nada me sirve leer, llenando mi mente de conocimiento, si no lo aplico en vida real. Siento que cuando pongo en práctica estos aprendizajes, voy poniendo un ladrillo más en mi muro del crecimiento personal, que se va fortaleciendo y esto me hace muy feliz.

Te invito a intentar crear un nuevo hábito. ¡Ojo! Que el cerebro no distingue entre hábitos saludables o tóxicos. Así que escoge tus hábitos sabiamente. Podría ser tomar más agua, meditar, leer o tal vez escribir. Lo que sea que te provoque hazlo conectando desde el amor por ti.

¿Tienes una rutina matutina? Cuéntame en los comentarios de este post.

Un abrazo virtual,

P.D. Próximamente publicaré la parte 2, donde te cuento qué otro hábito he creado en paralelo y estoy segura que te va a encantar 😉

Las primeras elecciones que haces cada mañana determinan si serás productivo y consciente todo el día, o si el mundo te golpeará la cabeza”.

Benjamin Spall y Michael Xander – “My Morning Routine”